Wu Zetian

Wu Zetian
Emperatriz china; empezó de concubina y acabó de emperatriz. Casi como nuestra Leticia.

miércoles, 25 de julio de 2012

De personas que devienen úteros: un grito indignado

Tengo mucho trabajo y poco tiempo, muy poco tiempo para escribir. Pero hoy ya no puedo más. No puedo más porqué tengo ganas de llorar, ganas de romper narices, ganas de gritar, de ponerme delante de algunas personas y mirarles a los ojos intentando ver si, realmente, hay un ser humano bajo su fachada hierática.
El fantasma que planeaba sobre mí por fin se ha hecho visible y de repente me siento encadenada. Mi cuerpo ya no es mío. Es propiedad de la sociedad, de esta sociedad que quiere obligarme a tener críos aunque yo no los quiera. Que quiere que, para abortar, tenga que alegar que estoy dispuesta a suicidarme, a darme de ostias para que las células que se están reproduciendo dentro de mí mueran. Pesan estas cadenas en mis muñecas y en mis tobillos. Ya no soy libre, no soy un ser humano, un sujeto con derechos inalienables. Ahora soy un útero: un útero que el sistema patriarcal, facha, machista y retrógrado puede ocupar. He muerto como persona, yo y la mitad de la población.
La ley que está proponiendo (iba a decir el señor, pero me lo he repensado) el hijo de la gran puta de Gallardón es peor que la que teníamos antes de la reforma. Ahora, una malformación del ser que está creciendo ya no es un argumento suficiente para abortar digna y legalmente. Tendremos que regresar a Londres, a París. Cerca se vislumbra el momento en que podremos ir a prácticamente todos los lugares del mundo a abortar con más libertades y dignidad, porqué aquí se nos tildará de criminales. Criminales porqué queremos decidir sobre nosotras, sobre nuestro cuerpo, sobre nuestra vida. Tan claro que tienen el concepto de propiedad en unos casos y cómo lo olvidan cuando les conviene. Si continúan dando manga ancha a este ejecutivo está claro que pronto, muy pronto las mujeres no seremos seres humanos en España, sino incubadoras humanas al servicio de una sociedad enferma. ¿Dónde está la Europa de las libertades? Esto atenta contra la dignidad, contra las mujeres, contra todos los valores que enarbola como estandarte.

Mi cuerpo ya no es mío y lloro sangre

On ets Espanya? -no et veig enlloc
No sents la meva veu atronadora?
No entens aquesta llengua que et parla entre perills?
Has desaprès d'entendre an els teus fills?
Adéu Espanya

(Joan Maragall)

Mi cuerpo ya no es mío y lloro sangre, es cierto. Pero mi cuerpo y mi alma y yo, como ser humano completo, como sujeto, como persona estoy llena de energía, llena de fuerza, de vigor y de pasión. Y antes de que me arrebaten mi ser, antes de que deje de tener agencia sobre mí, antes de que se ciñan las cadenas y como prisionera no tenga potestad para elegir, antes de que esto ocurra y para que esto acontezca tendrán que reducir a la fuerza un cuerpo militante que no está dispuesto a alienarse de sí sin presentar armas a la batalla, sin luchar hasta su último aliento.

Que vigilen. Que vigilen porqué nunca robar, apropiarse ilícitamente de nada, y menos de los cuerpos, puede ser una buena opción.

martes, 26 de junio de 2012

Las científicas que se pintaban los labios e iban con tacones: las mujeres científicas.

Gracias a una amiga he descubierto que los cerebros que rigen la unión europea, esa misma unión que ostenta la bandera de la igualdad, la civilización y el entendimiento, no son mucho mejores que los cerebros españoles. A raíz de un anuncio que pretende inducir a las mujeres a participar del mundo científico me veo obligada a realizar esta entrada. No sé si han visto el anuncio, en todo caso se lo adjunto para que sepan de lo que estoy hablando. De la gravedad sobre lo que estoy hablando.

http://youtu.be/g032MPrSjFA

Y ya está. Chicas, mujeres y demás entes femeninos: aquí lo tenéis. Espero que ahora tengáis unas ganas irremediables de haceros científicas e investigar. En serio, yo creo que ni siquiera pensándolo hubiera podido hacerlo peor. Uno de los anuncios gubernamentales más sexistas que podamos encontrarnos en los últimos tiempos. Vamos a hacer un breve repaso: las autoridades consideran que la ausencia de científicas no es a causa de la menor incapacidad de las mujeres a la hora de investigar sino a causa de unos prejuicios y estereotipos que las encaminan hacia otras opciones laborales. Hasta aquí todo muy bien. Por ello deciden hacer un anuncio. Personalmente creo que se necesita algo más que un anuncio para solucionar el problema pero en fin, una iniciativa es una iniciativa, y podría resultar una buena idea. El paso siguiente es publicar y financiar esta maldita mierda que han visto. Ininteligible. Pretenden romper un esquema estereotipado y unos roles sexistas de la sociedad y ponen a las mujeres como las vemos en este anuncio. Mujeres con tacones de aguja y pestañas Maybelline. Mujeres arregladas, preocupadas por su aspecto físico. Mujeres sexualmente receptivas. Mujeres que parece que anuncien ropa o maquillaje. Mujeres cosificadas. Es realmente curiosa la necesidad de incluir a un varón en el anuncio (varón que, efectivamente, más que un científico parece un modelo de ropa interior). De alguna manera ellas se anuncian a la comunidad científica: aquí estamos, parecen decir, al mirarle, mientras una hace chirriar su tacón contra el suelo. Estamos aquí, míranos. Cumplimos todos los roles asociados a las mujeres -jóvenes, guapas, que se cuidan, que se maquillan, que llevan tacones...- somos mujeres y podemos ser científicas, dicen, quieren decir. Soy consciente de que todas las mujeres que ahora forman parte de la comunidad científica no deben ser mujeres. Probablemente acuden con bata a su laboratorio, no llevan tacones por ser algo totalmente impráctico y absurdo en un contexto como éste, no llevan pintalabios para maquillarse mientras investigan el hidrógeno ni mucho menos lo malgastan escribiendo la palabra ciencia con él.... claro está, eso no son mujeres. La verdad es que personalmente era muy consciente de que era un híbrido, pero hasta tal punto...! Porqué si según la comunidad europea esto son las mujeres, pues vaya: sin hijoas no estoy realizada como mujer en este país de cabra y pandereta y sin tacones infinitos y aspecto modélico no soy suficientemente mujer en la comunidad europea. Y lo mejor es pensar cuál sería la versión en masculino...no lo tengo muy claro, pero lo que me pasa por la cabeza no acaba de ser lógico.

No hace falta decir mucho más, el propio anuncio habla por sí mismo. Han acabado retirándolo, efectivamente. Lo que me preocupa es que llegara a financiarse y a llevarse a cabo. Es algo que realmente no puedo entender. No sé a quién acudieron para que lo pensara, ni quién lo aprobó. Lo que está claro es que eran unas personas ineptas, sin consciencia de lo que estaban hablando ni interés en comunicar algo digno de escuchar. Que si quieren acabar con los estereotipos que empiecen financiando una óptima educación, condenando los anuncios sexistas -como el suyo- y tratando a los seres humanos y a las personas como seres humanos y personas. Pero, ai, es verdad. Que sí que hacen anuncios, pero nos recortan en educación y en políticas de igualdad.

jueves, 21 de junio de 2012

Camisetas en las que las mujeres también evolucionamos.


Después de mucho tiempo detrás de este proyecto por fin lo he conseguido. Harta de que siempre evolucionen los varones decidí que las mujeres también podíamos representar la evolución de la humanidad, y decidí hacer camisetas con la imagen de la mujer evolucionando y una frase. En la mía dirá: La evolución del Hombre. Si quieren una versión propia pídanmela. Pueden pedirme color y forma de la camiseta (sin mangas o normal) y frase que quieren poner. Cobraré lo que coste la camiseta (dependerá del color y de la forma y de la calidad con la que la queráis) y los gastos de envío más cuatro euros.

En breve tendré otros modelos de evolución femenina muy interesantes que adjuntaré en esta entrada y que podrán protagonizar la evolución de vuestra camiseta.

Además, y por si hay alguien a quien le interesa, la imagen está en modo bolsa: práctica y cómoda bolsa de ropa para llevar las cosas a todos sitios.

Más información en breve o contactad conmigo al correo madamecalvitie@gmail.com

Saludos!

lunes, 18 de junio de 2012

De sueños eróticos y fantasias sexuales.

A veces la imaginación nos juega, a los seres humanos, malas pasadas. Lo digo porqué una puede estar durmiendo, y, por ejemplo, soñar que folla con personas con las que en la vida real no mantendría para nada relaciones sexuales. Almenos, de iure. Y al día siguiente, cuando acudes a tu cita diaria con el trabajo, encontrate frente a frente con esa persona y ruborizarte. Mirarle y pensar que toda la noche habéis estado pegando unos polvos de mucho cuidado. Sentirte que prácticamente le has violado, que él o ella no lo sabe, pero que habéis estado ahí, dale que te pego, con todas sus intimidades, su sexo y su cuerpo. Casi sientes que aquello que pasó en el sueño, aquello que él o ella era (con sus atributos y actitudes) es real: le miras y te dices...¿debe ser así? Y, hubiera o no hubiera tensión sexual, acabas pensando en esa persona en este sentido, por lo menos durante un día. Triste es que demasiadas veces estos sueños ocurren con personas inesperadas y no con aquellas con quienes realmente te gustaría follar, aunque fuera en sueños. Situación divertida que puede devenir controvertida y escabrosa y preocupante cuando la persona con quien practicas sexo transgrede tu moralidad. Hay moralidades que, tal como dice Freud, son tabúes universales: así, que sea la madre quien aparezca en tu sueño es realmente perturbador para generalmente cualquier persona. Hermanas o hermanos y familiares suele ser o puede ser también inquietante. La verdad es que estos sueños no tienen por qué denotar un interés real por cualquiera que sea la persona con la que folles pero para según qué hombres es verdaderamente vergonzante que sea otro hombre con el que practiquen estas imaginarias relaciones sexuales. De alguna manera es como si cuestionara su integridad como hombre, su indiscutible masculinidad. El otro día leí un artículo que defendía que la mayoría de los seres humanos muestra interés o curiosidad no por uno sólo de los sexos. Más allá de que pueda ser heterosexual, la persona puede sentir un interés morboso por los miembros de su mismo sexo, fantasear con relaciones imposibles con amigos, conocidos o famosos. Realmente las fantasias sexuales de los seres humanos pueden ser muy variadas y disparatadas. Demasiadas veces no pueden realmente cumplirse o no quieres que se cumplan, ya que imaginarlo está muy bien, pero a la hora de la verdad no te gustaría que eso deveniera real, porqué transgrederia tus límites morales y humanos (léerse 120 días en Sodoma del marqués de Sade es ver claramente esta situación. El decálogo extensísimo y muy imaginativo de perversiones que expone el marqués en el libro es, por lo que yo puedo entender, la manera que tiene el hombre de librarse de unas fantasías que no podría llevar a cabo en la realidad. De hecho sus estancias en prisión fueron a causa de minucieses comparadas con aquellas maneras de conseguir placer sexual que expone abiertamente en el libro)  Sin embargo es curioso observar cómo a muchos hombres les es muy difícil aceptar el interés que puedan sentir por los de su mismo sexo asociando a la masculinidad la heterosexualidad: sólo eres un verdadero hombre si sólo quieres follar con mujeres. Es gracioso, porqué seguramente estos hombres se pueden permitir otro tipo de fantasias, ya sean zoofílicas, pederásticas o demás perversiones humanas, sin que las mismas cuestionen su identidad. Por ello pueden desear hacer un trio con un amigo y una chica si entre machos no se tocan, o les interesa escuchar los relatos sexuales de los otros tios o les gusta saber del tamaño de los penes de los demás. Imaginarse en una relación sexual...esto ya no. Es intolerable e inadmisible. Es manifiestamente un insulto a su masculinidad. Personalmente creo que no tienen muy clara o no es muy real esta masculinidad si deben protegerla tan fuertemente: en las murallas se tiende a reforzar la parte más débil o vulnerable. El odio, el miedo o el desprecio hacia estas fantasías o realidades sexuales demuestra, en realidad, un interés que no pueden aceptar que tienen, un interés que les haría cuestionarse como heterosexuales y como varones. Y en verdad es muy triste y digno de compasión no tener siquiera la posibilidad de imaginar lo que quieras: construir fronteras foraneas y externas en tus propios deseos, en tu propio yo. Reprimirse, no aceptarse y de alguna manera odiarse a si mismos y mismas.

Las fantasías sexuales pueden ser fantasias que quieras, o no, llevar a la práctica. Pueden ser éticas o amorales, pueden ser sencillas o profundamente rebuscadas. Las fantasías sexuales a veces se cumplen y te decepcionan, y a veces se cumplen y por un momento, sólo por un momento, sientes la plena realización de tu ser y de tu vida. Las fantasias sexuales pueden ser compartidas y explicadas o íntimas y silenciadas. Por ello, todo ser y toda persona debería poder ser libre de imaginar y excitarse como quisiera, y con lo que quisiera. Y me dan mucha pena aquellas personas a las que las barreras sociales les han penetrado hasta el fondo de su ser, y ni en el más íntimo de su yo son capaces de ser libres y de aceptarse como son. Pero en fin, qué le vamos a hacer. Lo único que personalmente podemos tener claro es que los límites sociales son los que son, pero que en nuestra imaginación podemos construir otros mundos y otras realidades y fantasear como queramos: que almenos nuestro yo nos pertenezca todo lo que nos puede pertenecer y en lugar de cortar nuestras alas procuremos producir más viento para ir más lejos.

jueves, 7 de junio de 2012

Cosas de hombres y el sexo del cerebro

Hay dos temas de los que me gustaría hablar hoy. Uno hace referencia a la actualidad y el otro es un debate un tanto espinoso que lleva produciéndose de hace tiempo.

La presidenta argentina se ha dado cuenta, mientras hablaba en la presentación de la nueva directiva de la nacionalizada repsol, de que entre todas las personas que la conformaban no había una sola mujer. Es curioso que se fije en cosas como éstas ya que sorprende a pocas personas la ausencia de mujeres en directivas y demás -como dije en la entrada anterior, todo el mundo se exclama si no hay varones, pero si ellas no están...ni siquiera importa, ni siquiera es notorio- y luego, supongo que sintiéndose un poco mal, ha intentado justificarlo, argumentando que las duras condiciones de trabajo en este sector hacen que la práctica totalidad de las personas que ahí trabajan sean varones. De hecho ha dicho que por ser un trabajo duro físicamente es un trabajo de hombres. La verdad es que me parece nefasta esta explicación. Sería correcto decir que el hecho de que sea un trabajo duro provoca que personas fuertes sean las que tengan que trabajar ahí, pero en su enunciado asocia clara y directamente a los hombres a la fuerza física. Es cierto que la anatomía masculina permite un rendimiento muscular diferente a la anatomía femenina y que generalmente son ellos quienes trabajan en este tipo de faenas, pero es falso que los varones -todos los varones- sean más aptos para trabajar en dichas actividades que las mujeres -todas las mujeres- Es decir, no es algo de Hombres, es algo relacionado con la fuerza física. Si en un discurso asocias aquello que requiere de fuerza física a los varones en lugar de a la fuerza física estás creando un estereotipo social, en el sentido que luego, aunque una mujer pudiera trabajar en estos terrenos podrá entender que en realidad no es un trabajo para ella, o podrá parecer que un hombre que no puede trabajar en este tipo de trabajos no es en verdad un hombre. No niego que la mayoría de estos puestos están ocupados por varones, niego que los ocupan por ser hombres: trabajan en estas faenas por su fuerza física. Es como un día en el que escuché dos madres hablar entre ellas, teniendo delante suyo a dos niñas y a un niño. Una de ellas le dijo a la otra: claro, a los niños porqué es muy fácil lavarles el pelo, pero ellas...no se les seca nunca! es un enunciado completamente erróneo. A ellos no es más fácil lavarles el pelo, en todo caso es más fácil lavar el pelo corto. Así, la madre, asoció e hizo sinónimo sin siquiera saberlo de niño=pelo corto, niña=pelo largo. Habrá quien diga que esto carece de importancia. Pero estoy cansada de justificar la importancia capital del lenguaje, de cómo nos conforma el mundo y nuestra manera de pensar, de ser y de ver. Si alguien piensa que la justificación de la presidenta es correcta tengo un argumento inapelable e indiscutible que le convencerá de la estupidez del mismo: la directiva de Repsol ejercerá su trabajo en oficinas. ¿Por qué no hay mujeres? Quien sabe. Quizás tendrá algo que ver con la patriarcalidad y el machismo de la casi totalidad de las sociedades. O quizás no, y nosotras no valemos para dirigir una empresa.

El segundo tema que me gustaría tratar es un tema que me parece muy interesante y del que las feministas de la igualdad han tenido que discutir muchísimo, con feministas de útero y fregona y con no feministas. Es el sexo de los cerebros. Hay científicos y científicas que defienden ambas concepciones. El discurso tradicional es aquél que entiende que varones y mujeres tienen cerebros distintos que les condicionan a la hora de ser óptimoas en una u otras cosas, activando distintas áreas y, por ello, condicionando la vida de las mujeres y de los varones. Ellas son mejores en el lenguaje y la comunicación, ellos en la ciencia y la filosofía. Ellas son más emocionales cerebralmente, empáticas, ellos más racionales, llegando al autismo si se lleva hasta el final esta característica. Vaya, que los cerebros son diferentes según si la persona que lo posee tiene coño o polla.
Los discursos más modernos de, normalmente, científicas cabreadas con los prejuicios y hartas de ser señaladas y de, si se aplica la teoría anterior, devenir híbridos, cuerpos de mujer con cerebros masculinos, proponen otras hipótesis, como por ejemplo que los condicionantes sociales hacen que una o uno responda de una u otra manera según se espera de él o ella: una de estas mujeres con cerebro de hombre hizo un experimento en el que separó en dos un grupo de mujeres y les realizó unas pruebas. Al primer grupo, antes de que empezaran a contestar, les dijo que los varones eran más buenos en dichos ejercicios. Al segundo expresó la tesis contraria. Los resultados fueron radicalmente distintos, consiguiendo unas puntuaciones claramente más elevadas las del segundo grupo, que creían que las mujeres eran más buenas. La hipótesis de la científica al acabar es que si en un sólo ejercicio condicionado el resultado es tan divergente...¿qué puede suponer para un individuo toda una vida pensando que ellas, por ser mujeres, o ellos, por ser varones, son y no son buenoas en unas y otras cosas? Todo el mundo acepta que existe el efecto placebo, y que una pastilla que no contiene más que azúcar puede hacer desaparecer el dolor de cabeza de una persona, pero en cambio, la monótona repetición incesante de unos tópicos sostenidos por una realidad que crearon los mismos tópicos y que recrean una y otra vez afecte las predisposiciones y facultades de las personas es un absurdo intento de eludir la realidad, que es una, y es que mujeres y varones tenemos cerebros distintos programados distintamente y, por ello, que nuestras diferencias no sólo son físicas sino cerebrales. Ello contribuiría a la creencia de que una educación separada entre niños y niñas sacaría lo mejor de cada sexo, porqué no existen las personas. Existen los varones y existen las mujeres. A la par justificaría que ellas, capacitadas para unas ciertas cosas, no estén en ámbitos económicos o políticos o científicos y que ellos no puedan ejercer en la medicina, la enseñanza o el periodismo. De hecho justificaría dos mundos completamente distintos que, en realidad, sólo deben entenderse para la procreación, ya que esto de compartir intereses, inquietudes y proyectos vitales es algo contra natura: nuestros cerebros, tan diferentes des de que nacemos a causa de nuestro sexo, no nos lo permiten. 

En fin, que para variar debo ser yo un híbrido, o las personas que me rodean son híbridos, ya que he compartido pensamientos, reflexiones, curiosidades, especulaciones o razonamientos con varones, estos varones que tan distinto tienen su cerebro al mío. Algo falla.

lunes, 4 de junio de 2012

Esperar...nos hace hoy en día machistas.

Ya me ha pasado demasiadas veces como para no exponer mis reparos sobre este extraño acontecimiento. La gota que colmó el vaso fue el controvertido reportaje de Tv3 sobre monarquía y república. El documental exponía argumentos y opiniones de ambas opciones políticas de manera supuestamente igualitaria. Lo empecé a ver pero tuve que dejarlo a la mitad. Después de 20 minutos de reportaje ni una sola mujer había expresado su opinión respecto al tema. No puedo creer que ellas no se posicionen en uno u otro bando o no tengan suficientes argumentos y experiencias para salir representadas en un reportaje como el anterior. Sin embargo ni una sola voz femenina era digna, según los o/y las realizadoras del mismo, de aparecer y exponer lo que creía. Llegado este punto no es tolerable. La controversia que creó el reportaje no mencionaba ni un momento la práctica inexistencia de voces de mujeres en el mismo. Es realmente revelador del momento en que nos encontramos. Izamos como estandarte la bandera de la igualdad y sin embargo no nos importa que ellas no opinen,que ellas no sean  escuchadas. Porqué cosas a decir...y en este tema sobretodo...tienen.

Y luego ya sólo falta coger el mando de la televisión y recorrerse los mil canales que la plataforma digital nos ha permitido visualizar (aunque en Valencia se haya retirado Tv3, que que podamos de iure no quiere decir que de facto sea así y que aquello que la tecnología nos permite no nos lo arrebaten disputas políticas absurdas) y ver cómo en casi todos los debates económicos, políticos o similares, en todas las mesas redondas en las que se enzarzan en discusiones que a veces, como espectadora, ya no eres capaz de entender porqué sólo intentan sobreponer sus voces a las de quien no está de acuerdo consigo, son quienes predominan sino monopolizan los trajes y las corbatas. Y las mujeres ejercen de presentadoras o de mediadoras o forman un porcentaje mínimo de participación en el mismo, destacando, como destaca la Merkel en las fotografías de la tan igualitaria Europa. En algunos debates sobre determinados temas asociados a conocimientos concretos en los que tradicionalmente ellas han sido aceptadas con más facilidad pueden llegar a porcentajes aceptables. Pero en general, tristemente, nosotras no estamos. A veces me pregunto si es que no somos suficientemente inteligentes para saber por qué se ha producido la crisis económica o si, debido a nuestra naturaleza emocional, cambiante y poco racional y nada preparada para mirar por un país y no por nuestros alegados y alegadas (que es lo que supuestamente hacemos las mujeres, aunque con la de enchufes y preferencias y compra y vendas de obras públicas y demás que tenemos en el nuestro no deben ser precisamente estos hombres caballerosos, racionales y justos que nos pintan los que nos gobiernan y gestionan) por lo que nunca estamos. Y me digo que no debe haber persona del sexo femenino alguna capaz de presentarse para representar a los y las españolas a nivel internacional. Y si almenos los varones que nos representaran o que se presentaran fueran intachables, pues lo comprendería. Francamente, un hombre que no entiende su propia letra y que no sabe defender el principal punto de su programa (creación de empleo) en un debate preparado sin leer no es un ejemplo que explique por qué no hay mujeres. La más mediocre de todas podría competir de igual a igual con él.

Así que sólo me queda una posibilidad: nuestra sociedad es machista, machista hasta la médula. De ese tipo de machismo integrado en el fondo del ser de tantísimas personas que ven normal que nosotras no hablemos de economía o no participemos igual que ellos en la política y en los debates políticos excusándolo con cualquier salvajada absurda que esconde el real y verdadero motivo discriminador.  O que no les molesta que ninguna voz femenina pueda opinar si lo que queremos es república o monarquía. Por qué, señoras y señores, si esta república nueva o esta prolongación monárquica tiene que seguir siendo machista e invisibilizando las mujeres, me importa un verdadero pepino quiénes sean los que ejerzan de cabeza ejecutiva del estado.

Pienso que deberíamos -deberían, podrían, podríamos, estaría bien, fuera bueno reflexionar...dios me guarde de creer que sé lo que deberíamos (deberían) hacer...diciendo "deberíamos" sólo sugiero, sugiero que (lo siguiente)- que deberíamos nombrar el mundo cómo es, y si aún tenemos que esperar 4 décadas para que ellas se anivelen en presencia y en igualdad a ellos...ahora somos una sociedad machista. Así que sí, deberíamos decirnos machistas. Pero si no quieren, señores y señoras, no lo hagan.   

miércoles, 30 de mayo de 2012

El porno tradicional Vs. un nuevo porno.

Es a raiz de un artículo que leí en un blog del país del cual tengo mi propia opinión pero que independientemente de la misma almenos ofrece un espacio para la reflexión de temas que normalmente no surgen o no se tratan así, popularmente, escribiré sobre las películas porno.

El porno es un tema interesante. Cuando se habla de prostitución y se condemna la prostitución, en general, no se habla de la pornografía. Las actrices y los actores pornos se encuentran en un curioso limbo moral que nadie sabe muy bien como gestionar y por ello lo único que se hace es no hablar sobre pronografía como cuestión moral. La sociedad española ha oído hablar sobre Nacho Vidal y Lucía la Piedra y alguna vez se curiosea para ver quiénes son y qué caras (¿caras?) tienen. Lo cierto es que estoy segura que nadie condenará nunca a un tipo por ganarse la vida follando. En el caso de las mujeres es diferente, siempre es diferente: la sacrosanta Iglesia católica se ha encargado de arrebatarnos nuestros cuerpos y de hacer creer a la gente que pueden apoderarse de los mismos o encadenarlos o controlarlos.


Pero no es ese el tema que pretendo tratar hoy aquí. En el link que adjuntaré vemos la opinión de una directora de pornografía sobre la materia. Dice que necesitamos una nueva manera de entender la pornografía, ya que se ha hecho des de un tipo concreto de masculinidad (y discurso y concepciones) y para un tipo concreto de masculinidad, aunque como no hay variantes o diferentes pornos -o los hay en poca medida o de difícil acceso- y aquello que debería gustar o consumir sólo parte de la sociedad acaba siendo el porno habitual y común para todas las personas. Dice que en el porno no ha habido voces femeninas, pero yo, considerando equívoco el término -pensar que una voz femenina supone una actitud que tiene visión de género es pensar que todas las mujeres son tienen esta sensibilidad y, personalmente les puedo asegurar que no es así en absoluto- voy a decir que lo que no ha habido ha sido voces feministas, voces que buscasen la igualdad. Citándola explícitamente dice que debemos buscar un cine porno donde "la mujer es la protagonista y su placer tiene importancia, donde los roles que representamos no son por una vez los de prostituta, lolita, enfermera, babysitter, ninfómana… donde por fin los hombres que se retratan no son el estereotipo del machito cachas y follador..." y pensé que tenía razón. Una o uno puede decir que las propias mujeres quieren muchas veces jugar a la violencia y reproducen los mismos patrones que las actrices porno en las películas pero es facil deducir de dónde saca una o uno el conocimiento sobre el sexo y las actitudes sexuales. En las clases lo poco que daban era reproducción y control de enfermedades. El porno es el gran maestro para muchísimas personas. Te enseña de alguna manera aquello que es un buen polvo o aquello que es follar. Te da ideas y emulas actitudes. No tienes otro espejo donde reflejarte no hay manera de comparar no hay manera de aprender qué es y cómo se hace el sexo (no se habla de sexo, el sexo es algo que se hace en la intimidad, rodeado de tópicos secretos y conspiraciones). ¿Por qué se entiende que una debe saber naturalmente cómo se practica el sexo cuando es algo, en los humanos, profundamente cultural? ¿Por qué pretenden que una entienda que el sexo no es reproducción sino paran de asociar ambas cosas? Y así una crece y después de descubrir los anuncios de acompañantes de los periódicos descubre el sexo on-line y finalmente las páginas de pornografía gratuitas. Y allí es dónde aprende qué y cómo se debe hacer.
Este silencio alrededor del sexo y esta falta de educación es profundamente nociva para todo el mundo. Pero ya que este silencio y esta ignorancia desde las instituciones, las escuelas y las familias es inevitable almenos que el gran maestro, el porno, muestre un tipo de sexo sensibilizado, que tenga en cuenta a todas las personas que participan en él. Que una pueda reflejarse en él, que no debamos ponernos uñas postizas y cara de lolitas con los morros pa fuera y las ganas de tragar pollas muy dentro. Que no sea penetración, siempre penetración, y que no empiece con la excitación del macho y acabe con la corrida del mismo macho ya exhausto...otra vez se trata de crear un discurso propio. Otra vez se trata de que, en este caso y sobretodo las mujeres, escribamos nuestros propios guiones y conduzcamos nuestras propias cámaras y soñemos con nuestras propias fantasías. Y digo mujeres por ser uno de los grupos más marginados y vilipendiados y despreciados y utilizados en el sexo, y ser realmente para nosotras un espejo horroroso el que se nos ofrece, porqué parecemos mulas o burras o perros...pero sujetos desde luego que no. Lo único que se nos permite en el porno tradicional es disfrutar sólo si estamos dispuestas a desear lo que él quiere. Y eso a ellos les gusta. Así que la historia es: él quiere follarte de tal manera, tú -si quieres disfrutar- debes aceptar y debe gustarte dicha manera y demostrarlo apasionadamente y a él eso aún le gusta más. Francamente una está hasta los ovarios del supuesto porno de lesbianas, que sólo va dirigido a varones y para el goce de varones. ¿Dónde está el porno lésbico de verdad? ¿el que no están dos tias al servicio de la frenética mano del tipo que las mira masturbándose? Y ¿dónde está la sensualidad masculina? ¡Queremos a hombres que nos cautiven y que nos seduzcan con su cuerpo y no follándonos como si fuéramos malditos animales! ¡Queremos a mujeres amándose, queríéndose y follándose brutalmente porqué ellas quieren amarse, quieren quererse o quieren, simplemente, follarse como dos locas sin sentimiento ni amor ni nada pero no al servicio de una polla!

Debemos cambiar el porno, desde luego. Dicen que es algo mayoritariamente masculino y que ellos son unos consumidores mucho más numerosos. Y es cierto, no lo dudo. Lo que me gustaría que alguien se preguntara es si no debe ser normal que ellas no consuman un cine que las pone en la tasitura que las pone y las trata como las tarta. Cambiar el porno podría ampliar el público y educar sexualmente con unos valores que valieran la pena.

martes, 29 de mayo de 2012

Nuestras mujeres: objetos con ojos, sin mirada propia.

Fotografía que encontré aunque no era ésta a la que me refería
Es importante tratar la mirada. La mirada y el ojo se asocian al sujeto. Una persona que mira no es lo mismo que una persona que es mirada. La primera ostenta voluntad y puede juzgar ya que tiene la potestad de analizar, de estudiar, de entender...la segunda es un sujeto pasivo, un sujeto mirado, un sujeto que deviene objeto, sin voluntad, sin poder...Icíar Bollaín era consciente, a la hora de escoger el título de su película, qué significaba "dar los ojos" a alguien. Muchas filósofoas han tratado el tema del ojo.

Anuncio al que me refiero. Gracias a Aina he podido encontrarlo.
Es una reflexión que me vi obligada a hacer al ver el anuncio de bañadores que se expone esta temporada en las calles de Barcelona. No recuerdo la marca y no he conseguido encontrar la fotografía (gracias a la aportación de Aida en su comentario he podido descubrir que se trata de calvin klein y que es el siguiente anuncio:)  pero buscando por internet he encontrado una similar. En la imagen que yo vi la mujer se estira mientras el varón, un poco incorporado, la mira. Una está acostumbrada a ver carteles dónde los cuerpos desnudos son el reclamo y aquello que se anuncia queda relegado a un segundo plano. Ya no se sorprende. Pero este cartel, este cartel donde ella y él aparecen sin ropa, donde ella y él supuestamente estan en un plano de igualdad al ser sus cuerpos y no el producto que llevan puesto el reclamo, me produjo cierta repugnancia. Y al rato me di cuenta que era la mirada. La mirada seria de él cae sobre el cuerpo desnudo de ella convirtiéndose en sujeto y en cambio los ojos de ella se pierden en el infinito deveniendo objeto. No hay igualdad. Ella es mirada, él mira.



En la historia del arte ha sido -y es- una constante esta mirada masculina sobre el cuerpo femenino cosificado. Antaño podríamos decir que el problema era que quien hablaba a través de las imágenes era el imaginario masculino heterosexual:





por ejemplo Boucher, que nos muestra la primera de nuestras mujeres -una mujer sexualmente disponible y de piel rosada- o Ingres, orientalista, que imagina de alguna manera ese harén, ese harén que también él quería y que envidiaba a los musulmanes. Ingres, como muchos otros, fue un obseso con el tema de los harenes y de las mujeres de otras partes del mundo, así como Delacroix o Fortuny, que no se escapan de esta magia de la cosificación y apropiación de los cuerpos femeninos: mujeres esperando, disponibles en cualquier momento y cuando el varón las requiera. La condena de la sociedad islamizada desde occidente a causa de sus supuestos valores poco civilizados va de la mano de esa extraña admiración hacia lo exótico, hacia aquello a lo que no pueden acceder pero que imaginan (equivocadamente, como demuestra el libro de Fatema Mernissi "El harén en Occidente", que lo explica maravillosamente) sobre todo por lo que hace referencia al tema de la mujer y su situación social (no tenían en cuenta o no querían saber que, por ejemplo, en China, el "harén" del emperador o sus concubinas luchaban ferozmente entre ellas para poder ser las preferidas y demandadas por el gobernante, incluyendo en esta lucha sobornos por parte de las familias a los eunucos que las custodiaban y que tenían el derecho de decidir quién iba a pasar a las estancias reales y quién, por lo tanto, podría estar cerca del emperador y de alguna manera influenciarlo. Poco que ver con estas mujeres que refleja Ingres tranquilas y desnudas que se abrazan y se masajean comunamente).  


La modernidad no transgredió la figura de la mujer como objeto pero es verdad que la Olympia de Manet fija su mirada en el/la espectadora



y que debemos aceptar que son un tanto inquietantes estos ojos fijos en uno o una. Que no es un cuerpo dejado, un cuerpo espiado, un cuerpo inerme y sin personalidad. La Olympia de Manet, aunque se muestra desnuda, es un sujeto. Y es por su mirada. De alguna manera habíamos dado un paso más, y las mujeres eran miradas y a la vez miraban (en su tiempo fue precisamente la desafiadora mirada de la mujer lo que escandalizó al mundo del arte). Posteriormente, y de la mano de las propias mujeres, podríamos encontrar la mujer que se mira a si misma, el sujeto objetivándose, intentándose entender. Ellas tomaban el relevo a los varones y se dibujaban a sí mismas y a sus compañeras. Intentaban ver quiénes eran, qué eran. Pero... ¿realmente las mujeres han dado el último paso? ¿ Han dejado de mirarse a sí mismas y de ser objeto y sujeto a la vez para devenir observadoras, mironas, sujetos única y exclusivamente? ¿Qué encuentran de erótico en los hombres -y en las mujeres-? Todoas tenemos muy claro qué es aquello sensual de una mujer, aquello atractivo, o almenos el discurso con el que se nos machaca constantemente sobre nuestro físico. ¿Han manifestado ellas qué es lo que físicamente les atrae de los varones? ¿Han reformulado el discurso de la belleza de la masculinidad o permanece aquella que ya construyó la Grecia misógina? ¿Han levantado la voz para crear sobre su supuesto objeto de deseo sexual el mismo discurso que se repiten sobre si mismas una y otra vez? ¿Tenía realmente Froid razón y lo que temen las mujeres es dejar de ser deseadas? ¿Lo que les gusta, lo que quieren, a lo que aspiran es, simplemente, a gustar? ¿Se han apropiado de unos ojos que puedan ver más allá del espejo y miren y juzguen y analicen el mundo, expresando su voluntad y concibiendo deseos propios, nuevos y únicos? un sujeto debe tener su propio discurso, debe expresar su voluntad, debe tener voz e ideas...un sujeto debe crear objetos...y a veces creo que, por lo general, los únicos objetos que han sido capaces de crear las mujeres han sido ellas mismas. Sólo un día, en una exposición del CCCB, vi una serie de fotografías de una fotógrafa que buscaban retratar el erotismo de un varón, el atractivo que ella encontraba en los hombres. Éran unas cuatro o cinco imágenes y yo pensé...por fin! Por fin escucho una voz propia, una voz sexual, una voz que expresa deseo y expresa subjetividad, un discurso nuevo, diferente e inexplorado. Y las miré hasta que dos chicos gais empezaron a reirse ante las imágenes, todo ruborizados y sorprendidos, y supe que no quería escuchar lo que tenían que decir sobre ellas.

Es necesario que aprendamos a crear discursos, que empecemos a mirar con nuestros ojos, con nuestra personalidad y subjetividad. La publicidad no es más que un tópico que no deja de repetir y repetir y me pregunté, mirando aquél cartel que no he encontrado, si alguna vez, en breve, alguna campaña publicitaria haria que fuera ella la que lo mira, que fuera ella la que tuviera los ojos. Que dejaramos de ver el mundo desde esta patriarcalidad y lo pluralizáramos...me di cuenta que hace falta mucha lucha, que está muy lejos. Cuando hablo de machismo mis interlocutoreas me dicen que tengo que esperar, que es un proceso lento, que en unos años saldrán las licenciadas y graduadas y ocuparán lugares de poder...y ahora ya les respondo que si lo que tengo que hacer es esperar, es que nuestro mundo, nombrémoslo como se merece, es machista aún.

Nuestras mujeres son solo espejos, son solo objetos con ojos, sin mirada propia:

lunes, 21 de mayo de 2012

Reflexiones sobre el clítoris que derrumban el frágil castillo de naipes patriarcal, machista, homófogo y falocéntrico.

El otro día lo leí en no sé dónde y me quedé sorprendida pensando que nunca había pensado en ello. Madurando la idea a lo largo de lo días he acabado considerando imprescindible una reflexión acerca del tema. Todo el mundo ha estudiado anatomía y ha tenido que aprenderse las partes de los cuerpos. A todo el mundo nos han dado aquella clase de sexología que era, en realidad, de reproducción. Sabemos que la mano sirve para unas ciertas cosas y que el pie se utiliza para otras, que con la nariz olemos y miramos con los ojos. Pero nadie nunca nos habló sobre el clítoris. El clítoris es el único órgano en el ser humano cuya exclusiva función es dar placer. Una curiosidad como cualquier otra, se dirán. Sin embargo, dándole vueltas, una se pregunta por qué nunca le dijeron que tenía en su cuerpo un órgano específicamente diseñado para sentir el placer denominado sexual. Un hecho que diferencia anatómicamente a los varones de las mujeres. Pocas veces un dos por uno sale menos a cuenta que uno por uno, pero la excepciones existen.

¿Qué supondría ser conscientes de este hecho?

Para empezar toda la normalidad del fingimiento del placer en las relaciones sexuales de las mujeres perdería sentido. ¿Cómo representa que sentir placer tiene que ser más difícil para ellas que para ellos si tenemos un órgano destinado exclusivamente a proporcionárnoslo?

En segundo lugar el falo perdería la importancia capital que ahora tiene. Tuve que explicarle, como tantas personas aún no saben y son adultas, a un niño de doce años, cómo tenían relaciones sexuales dos mujeres si no podían penetrarse o no había falo enmedio. De hecho, dicho órgano permite que sin penetración ellas puedan obtener el placer sexual y mientras escribo esto, y sin haberlo pensado demasiado pero con un iluminado de emergencia, empiezo a creer (años buscándolo con las más retorcidas formas vibratorias y de colorines me permiten preguntármelo), si eso del punto G en nuestro interior no es sólo un invento más, un invento que permita justificar por qué es necesaria la penetración para tener orgasmos, y así dar al falo esta importancia que ha acabado adquiriendo (y no sólo el falo, sino el falo como pene masculino). No estoy diciendo que una se quede indiferente cuando se produce la penetración, las cavidades vaginales son maravillosamente sensibles: estoy relativizando la importancia de dicha actividad en las relaciones sexuales que pretenden los orgasmos.

En tercer lugar se cuestiona, o simplemente se elimina por completo, la asociación entre sexo y reproducción o, dicho de otra manera, eso que nos han querido hacer creer de que el sexo está destinado a la procreación. Por ello, la homosexualidad deja de ser una anormalidad: si el sexo no está destinado a la procreación, ¿por qué tenemos que conceber como normal la heterodireccionalidad? El placer masculino suele provenir de la expulsión de semen, hecho que puede relacionarse con la reproducción, pero...¿y nosotras? nuestro placer no tiene que ver con nuestros óvulos u ovarios. Nuestro placer es libre, es infinito. ¿Se preguntan esto loas biologicistas, loas del foro de la familia, los obispos, cardenales y demás personalidades de la Iglesia? ¿Y cómo lo justifican? Parece que siempre nos vendieron la idea de que nosotras teníamos inherente en nuestro sino el sentimiento maternal -y demasiadas personas lo tienen muy asumido- y nadie nos informó que lo que seguro que tenemos en nosotras físicamente visible y totalmente irrefutable es la forma de obtener placenteras relaciones sexuales, individual o grupalmente, sin tener esto nada que ver o no estar nada relacionado con la reproducción, esta reproducción que supuestamente y de forma natural buscamos, ya que somos así de cariñosas, así de maternales.

Y comienzo a vislumbrar los motivos de la querida ignorancia respecto a dicho pequeño y olvidado órgano de los cuerpos femeninos. Destrozamos, sin querer, todos los argumentos que sustentan nuestro modelo actual, modelo familiar, de vida, de sexo y de relaciones. Se viene abajo el foro de la familia, se vienen abajo los preceptos eclesiásticos que asocian reproducción a sexo, los argumentos que sustentan la homofobia y los prejuicios asociados a la realización de sexo sin pretender tener críos, adquiriendo esta libertad que se nos ha negado des de siempre. Y encima atacando con sus propias armas, aquellas que hacen de los cuerpos condicionantes sociales.

Así que sí, señores y señoras, debemos reivindicar el clítoris. Debemos enseñar a nuestras niñas y a nuestros niños lo qué es y para lo qué sirve. Debemos enseñar que sexo es sexo, sin necesidad de falos, sin necesidad de bebés ni penetración. Sin necesidad de reproducción. Naturalmente, tanto que les gusta hablar de naturalidad, estamos diseñadas para el placer.

B ienvenidas y bienvenidos a un nuevo mundo donde el gozo, el delelte y la libertad reinan -sin corona y sin monarquía, que no nos confundamos, que soy republicana-

jueves, 17 de mayo de 2012

Niñas y niños de trece años optando al puesto de Glenn Close en "Atracción fatal". Michael Douglas es ahora Bernardo Álvarez, obispo de Tenerife. Dios o la Santa Madre Iglesia peleando por el papel de Anne Archer.

Sí, la moralidad eclesiástica vuelve a ofrecerme la posibilidad de escribir en este blog. Evidentemente una ya no se indigna por lo que esa gente pueda decir, la verdad es que ya me parece hilarante. Lo leí en el teléfono, en el metro, y me reí sola. Es extraño cuando una se ríe o llora sola en los espacios públicos. La gente te mira como si fueras un bicho raro cuándo, por ejemplo, pensando en algo gracioso que aconteció la noche o el día anterior, te pones a reir. O si, por algun tipo de razón, te sientes triste y lloras. En fin, que en esta ocasión sólo fue una pequeña risotada y un desairado gesto con la mano. Me dijeron que hacia tiempo que el obispo de Tenerife había hecho estas declaraciones. Pero yo las leí ayer. Para empezar, como me hizo notar un amigo, la fotografía ya es bien curiosa. El hombre aparece con una cara desencajada y un niño Jesús entre sus brazos. Efectivamente, de esta guisa aparece mientras argumenta que los críos van provocando por el mundo, y que no sólo tientan a uno o a una con sus lascivas miradas sino que pretenden, realmente, ser abusados y abusadas por los curas y personal eclesiástico. Realmente lo desean. Mi amigo sufría por la pequeña estatuilla. Cierto es que me parece muy lasciva. Tiene los brazos en alto y mira al hombre con unos ojillos (y va desnudo!!)...yo entiendo que, realmente, él no pueda controlarse. Él es humano, oye. Y si no se le pueden pedir peras al olmo no se les puede pedir rectitud moral y superación de tentaciones terrenales a la gente eclesiástica... por ello cuando los olmos sepan cómo dar peras los curas podrán empezar a tener un mínimo de credibilidad dando consejos. Lo digo porqué de las declaraciones no es la inocencia de los curas respecto a los abusos a menores (igual que Adán no fue culpable de la expulsión de los seres humanos del paraíso, fue Eva!) lo que más me indigna, si es que alguna de las estúpidas declaraciones puede ya indignarme, sino sus opiniones sobre las personas homosexuales. Resumiendo, dice que actualmente es políticamente incorrecto tratar a estas personas de enfermas dando a entender que, evidentemente, él piensa que son unas enfermas mentales vilipendiables, y, además, al tanto, historiadoreas, el hecho de que otras civilizaciones hayan perecido ha sido a causa de la alta tasa de homosexualidad de sus gentes y del precio que se paga por ello. Digo, no sé a qué civilizaciones se debe refierir, porqué aunque seguramente crea que en la Grécia de Pericles, en la Grecia de Sócrates, en la Grécia de Antígona o de Safo, la homosexualidad era bien vista, no es así. En esa sociedad, una de las más misóginas de todos los tiempos, no estaba permitida la homosexualidad. Si un hombre de una cierta edad mantenía relaciones sexuales con otro hombre de la misma edad era vergonzoso e intolerable. Las relaciones homosexuales se producían entre un hombre de edad adulta que ejercía de amante y colmaba de regalos a un jovencito a la par que le enseñaba como maestro ciertos conocimientos y un efebo, o joven que aún no tenía pelo ni barba y que no pasaba de los veinte y ejercía de amado. Toda una serie de convenciones sociales regían los encuentros. Así, el joven debía resistirse y mostrarse contrariado por las atenciones del hombre mayor, sin ceder ante la insistencia del varón adulto, hasta que eran suficientes los regalos y el tiempo que había pasado y luego accedía a ser penetrado. Si el hombre joven penetraba al mayor se trataba de una gran blasfemia. En fin, convenciones sociales de una sociedad que de tan machista hasta sorprendió a la ya machista sociedad neoclásica que se llegó a preguntar, mientras indagaban sobre costumbres y demás, cómo pudo ser tan esplendorosa una civilización que tanta discriminación profesaba a las mujeres. Y no, que haya muchas diosas no significa nada. Pero este tema  tiene chicha para uno o más posts. Así que volvamos al obispo y sus declaraciones, que dice que las sociedades que permiten la homosexualidad son condenadas, y aunque no las nombre espero que no se refiera a Sodoma y Gomorra, más que nada porqué si a ellas se refiere lo último para lo que sirven es para vender a su dios, que supuestamente perdona los pecados, es magnánimo y bueno. Si de algo sirven esos ejemplos no es para pensar en la homosexualidad sino en qué tipo de Dios estamos creyendo. Sin embargo voy a callarme, porqué cualquier iglesia reserva su parte central a un hombre torturado colgado en una cruz, lleno de sangre y con cara de sufrimiento.

Sigue diciendo que debemos impulsar los valores de la masculinidad y la feminidad. No sé si servirá de algo la historia en el mercado capitalista actual en lo que lo único que importa es la producción de dinero, pero debemos recordar que antaño la Iglesia consideraba óptimo enseñar que la tierra era plana y que los seres humanos éramos o bien una costilla o bien arcilla modelada por un hombre con barba blanca que vive en el cielo y escoge un pueblo para que sea su favorito y así divertirse viendo como a lo largo de la historia torturan a dicho pueblo, lo matan, lo sacrifican y lo esclavizan. Que cada cuál piense si educativamente hablando la religión católica ha sido pionera en los conocimientos y ha procurado por el desarrollo de la humanidad y la adquisición de preceptos innovadores que faciliten la vida a las personas y las hagan más analíticas, críticas, razonables y menos moldeables y susceptibles a ser manipuladas. Acaba el hombre con un alegato a la naturaleza indigna de los seres humanos cuando nacen que deben ser educados (quiero decir, su dios lo hace todo muy mal) para que sean un bien para la comunidad.

El obispado, preocupado por las declaraciones del hombre, ha salido a la defensa del muy señor mío diciendo que no estaba justificando el condenable acto del abuso a menores (menores que como sabemos son unos pervertidoas que quieren ser abusadoas) pero no se ha posicionado respecto a las declaraciones sobre la homosexualidad. Y yo me pregunto...si el hombre, cuando habla de menores, habla en masculino "Puede haber menores que sí lo consientan -referiéndose a los abusos- y, de hecho, los hay." ¿estamos hablando de sodomía homosexual pederástica abusiva? A los olmos sámaras, y a los perales peras. Muy señor mío, por su dios y por la dignidad de la especie humana, cállese.

lunes, 7 de mayo de 2012

La única mujer: la joven, bella, cándida, pasiva y que se mira a sí misma a través de los ojos de los y las demás.

La revista seventeen de Nueva York ha desestimado el recurso que se le presentó de poner, almenos una vez al mes, una imagen no retocada de chicas adolescentes. Según su comunicado dice no utilizar el photoshop en demasía y presentar a las adolescentes de dicisiete años tal y como son, ya que trabajan con mujeres reales de todas las etnias y tallas. Francamente cuando miro la fotografía me dan ganas de reir, de reir o de llorar. No es simplemente que la iconografía presenta una mujer adolescente imposible y a la que no se podrá emular aunque una lo pretenda -con la consiguiente bajada de autoestima- sino que los temas que trata la revista son dignos de comentar. Cómo ser caliente y atractiva sexualmente en biquini, justin bieber, cómo adelgazar, moda y promociones varias que siguen la índole de cualquiera de estas revistas. Aquí tampoco nos salvamos.

Y los temas...sexo, chicos, moda, Victoria Justice, las niñas más bonitas de Hollywood, belleza... Vaya, enseñándoles quiénes deben ser y cómo deben ser y cuáles son los temas que les deben interesar...siempre con una chica en portada de sonrisa inocente y cándida y rostro amable que, como si fuera totalmente normal y no le prestara atención alguna, muestra su cuerpo como quien no quiere la cosa.
Es evidente que la indústria de la "belleza" necesita de consumidoras que quieran cambiar, modificar y "arreglar" su cuerpo, y por ello requieren de mujeres que no están a gusto con el mismo y pretendan cambiar, modificar y "arreglar" la anormalidad de su físico. Tan poderosa es la influencia que no son capaces de ver que alrededor suyo, la realidad de las mujeres de su entorno no se corresponde tampoco a la realidad de las revistas. Pero ya tienen la autoestima tan por los suelos que lo que en ellas sí ven no lo ven en las demás.
Lo peor es que crean a unas enfermas crónicas. En la adolescencia sólo están iniciándose, no es algo que se espere que superen. Quieren que la herida se haga más profunda y que el estilo de vida de nuestras mujeres verse y de vueltas alrededor de temas estéticos vanales y sin solución alguna ya que nunca podremos llegar a la "perfección" de las mujeres de portada, más que nada, porqué estas mujeres de portada son una ficción, aunque ellas no sepan verlo. Así, años después, la misma que comenzó comprándose ragazza se comprará marie claire, que habla sobre los romances de verano, sacarte partido en biquini, lady gaga, moda, sexo y dietas. Francamente maravilloso.  


Anuncio antiarrugas

Cosmopolitan, Cleo o Elle no son mucho mejores. La mujer de las revistas de mujeres es una mujer joven, infantil, sexy, provocadora, innocente, cándida, divertida, delgada, de pelo largo y aventurera o atrevida, tal y como les gustan al estereotipo de macho. Sexual siempre hasta un punto, un punto en el que el límite no lo trazan ellas sino ellos. La sexualidad femenina es aquella permitida por el estereotipo masculino. Los roles no se rompen y aunque pueda tomar la iniciativa es, en realidad, pasiva. Y así, en todo. En la publicidad la mujer que se presenta es esta misma. En el cine las actrices tienen papeles sólo cuando son jóvenes, y cuando maduran, en lugar de ser igual que los varones que adquieren papeles más protagonistas y más complejos, pierden cota de pantalla, y acaban relegadas a ser las "madres de" o las brujas malas. Su aprendizaje, a diferencia de ellos, fue su máxima plenitud, y cuando ya serían unas actrices que se comerían la pantalla deben ceder el paso a las más jóvenes y aceptar que aunque no sean viejas no hay lugar para ellas en el mundo de la ficción, en el que sólo las jóvenes que cumplen ciertos cánones de belleza pueden triunfar. Las mujeres llevan peor esto de envejecer, y se critica que no lo sepan hacer, que se operen, que se alisen la piel, que quieran conservar altos sus pechos y firme su culo. Pero para ellas envejecer no supone lo mismo que para ellos. Ellos podrán protagonizar películas y podrán tener una pareja femenina mucho más jóven que ellos mismos a la par que se asociará a la vejez o madurez masculina la sabiduría. Ellas se ven caminando ya hacia el repudio social y la exclusión total. Teniendo en cuenta que normalmente no han conseguido alcanzar cotas de poder en el ámbito laboral bien por haber sido discriminadas bien porqué ya se encargaron que consideraran que su tarea era la de la reproducción, reafirmarán que era sólo su belleza y su juventud aquello que las hacía válidas en sociedad. Y así es tristemente como se untarán con antiarrugas, con las carísimas cremas que les venderán como último recurso y al que se aferrarán como a un clavo ardiente, esperando que aquél supuesto último aliento de vida social que les queda, de supuesta belleza, aguante aún, un poco más. Antiarrugas que, evidentemente, anunciará una mujer de trenta años que no lo necesita ni requiere.

La presión social a las que se nos somete a las mujeres es muy alta, es cierto. Des de niñas aprendemos que en lugar de ser el sujeto que se mira en el espejo debemos ser el reflejo del maniquí que hay en el otro lado. Pero esta cadena es una cadena y un montaje social que podríamos vencer y romper. Si la sociedad realmente nos perteneciera seríamos capaces de valorarnos como personas y tener un sitio en ella durante toda la vida. Conformamos la mitad del conjunto de la humanidad y aceptamos (y expandimos y nos créemos) estúpidamente estas reglas absurdas que nos perjudican. Aceptamos que nos digan quiénes tenemos que ser, cómo tenemos que ser y qué debemos hacer. Es un montaje y una ilusión. Es una mentira que nos créemos. Son las sombras en la caverna que pensamos y entendemos como realidad. Es el show de Truman. A ver cuándo se nos acabará la paciencia, cuándo sonarán nuestras alarmas y cogeremos ese bote para adentrarnos al mar y descubrir que aquél cielo azul era de cartrón/piedra. Cuándo seremos suficientemente capaces para saber que el mundo no es como es porqué sea así sino porqué nadie lo cambia. Cuándo, en fin, nos miraremos y sabremos que somos los sujetos, aquellos sujetos que íntegros se reflejarán en el espejo y sonreirán.

miércoles, 2 de mayo de 2012

"Ventajas" del patriarcado. Las esclavas con cadenas de oro.

Ayer se quedaron tres parejas heterosexuales presas en el monumento de Colón. Digo parejas heterosexuales porqué si bien cuando alguien habla de parejas todo el mundo las imagina como varón y mujer considero que de tipologías parejiles hay muchas y no debemos entender ninguna como la prioritaria o "normalizada", como cuando se habla de autores por sus apellidos y estos son mujeres y una o uno lo especifica, entendiendo que si es un varón no debe decirse porqué así se concibe des de un buen principio, denotando que el imaginario colectivo es aún androcéntrico y heterocentrado. Pues bien, tres parejas (como ya he dicho y no es necesario repetir tres mujeres y tres hombres), dos españolas y una japonesa, se quedaron atrapadas en el monumento de Colón durante seis horas. Las seis personas se comunicaban con el exterior a través de los teléfonos y los interfónos y si bien debieron ser seis largas horas de su vida no sufrieron percance alguno. Nadie tenía claustrofobia ni acusada misantropía. Después de intentar rescatar al personal con un helicóptero -para hacerlo así en plan peliculero, que siempre mola, además de que no se producen situaciones tan interesantes y que causen expectación demasiado a menudo (normalmente son gatos en árboles o incendios que más que incendios son humaredas)- decidieron que una vulgar grúa era más adecuada para tal operación y después de esperarla, colocarla y alzarla consiguieron llegar a las y los prisioneros involuntarios. No sé a partir de aquí cómo se desarrollaron los acontecimientos y se hicieron las elecciones. Quiero decir, tuvieron que realizar dos viajes porqué sólo cabían, o eso parece, tres personas en cada uno de ellos. Primero bajaron a las tres mujeres que fueron aplaudidas al llegar al suelo y después a los tres varones que, supongo, también debieron aplaudirse aunque el diario no lo especifique. Me pregunto sorprendida porqué se decidió por sexos el orden de salvamento y si en el caso que sus vidas hubieran peligrado los varones hubieran tenido el amable detalle de dejar bajar a las mujeres o las mujeres hubieran permitido que una desconocida ocupara el lugar de su pareja a quien, supuestamente, quieren. Poniéndome yo en esa situación y entendiendo que, en principio, me beneficia dicho sexismo, me pregunto qué hubiera hecho. A la par intento desentrañar el misterio por el cuál se acepta tan tranquilamente y con tanta normalidad que ellas tocaran tierra primero sólo por ser mujeres. Y qué se hubiera hecho si el número de hombres y mujeres no hubiera sido parital. Qué lógica se habría seguido entonces si es que alguna lógica a parte de la amable y sacrificada de Leonardo Di Caprio en el Titanic se ha seguido. No soy capaz de comprenderlo. Una revindica la igualdad, y la quiere. Por ello no preciso que me abran la puerta si no es por educación, me retiren la silla, pretendan ayudarme aunque no lo necesite o me muestren deferencia alguna por ser mujer, igual que no soporto que sirvan el vino para que lo pruebe a la persona del sexo masculino que me acompañe, ya que si a mi no me gusta el vino el vino no se va a consumir. Ir conmigo a un restaurante es aceptar que si algun o alguna camarera adopta actitud similar va a ser incriminado o incriminada, con una sonrisa, eso sí. Tampoco me gusta que sirvan las bebidas sin preguntar ya que normalmente se regentan por principios que entienden que la voll damm o el café con hielo va a ser para él y la clara o el café con leche para mí. Renuncio a cualquier tipo de "ventaja" que se me ofrezca en esta sociedad patriarcal por ser mujer, que hay muchas de estas mujeres liberadas y feministas que luego, cuando se trata de caballerosidad no pretenden ya la igualdad. Más que nada lo hago porqué apuesto por la educación y el buen trato, e igual que yo voy a abrir la puerta a mi acompañante si voy delante o dejaré pasar a las personas porqué me parece de educación, espero que los y las demás hagan conmigo lo mismo. De hecho demasiadas veces me ha puesto nerviosa el ceder el primer lugar a una mujer y ver, por su respuesta, que entiende como normal que esto suceda (y que por ello no da las gracias o no sonríe o no manifiesta agradecimiento alguno), sin tener en cuenta que, primero, yo también soy una mujer y que, segundo, es repelente pensar que por tener útero y tetas tienen que dejarte pasar.

En fin, que quizás es mejor que quedaran apresadas en el monumento de Colón -italiano, catalán, castellano...un hombre francamente internacional que no hubiera tenido problemas de fronteras y pasaportes porqué pertenece a todos los países-  las personas que allí se quedaron, ya que si hubiera sido yo quizás habría sido más difícil decidir el orden del descenso y más problemática la solución final.

martes, 24 de abril de 2012

De princesas y ladronas...

Dos temas me rondan hoy por la cabeza, y al no saber cuál me parece más interesante he decido que compartieran espacio, que si bien el capitalismo no nos enseña a compartir -de hecho siempre y desde la escuela nos obliga a competir, a competir con el resto del alumnado y a jerarquizarnos: tú eres más inteligente, ella más rica, etc. o nos enseña a querer ganar, y en lugar de educarnos para que entendamos que una persona encima de la otra pueden llegar más alto nos permiten creer que ganas si estás encima y aplastas a quien está debajo, sin que entendamos que una vez aplastada la persona que nos sostiene acabamos al nivel del suelo, sin haber realmente ganado nada- así hoy y aquí princesas y ladronas compartirán espacio.

De princesas no pretendía hablar pero el domingo, trabajando, vi cómo tres niñas se tiraban en el bonito parque sus fotos de comunión. Largos vestidos blancos, de vuelo ancho y tejido suave. El pelo suelto, y o bien con un pequeño recogido en la parte superior de la cabeza que dejaba el rostro limpio o bien sin el recogido y el pelo al viento que a ratos se comían sin querer. El fotógrafo o la fotógrafa las perseguía o las anticipaba y ellas, como en una pasarela, posaban felices. De gestos artificiales -aquellos gestos que ustedes pueden imaginarse aún y no haberlas visto, aquellos gestos tópicos y supuestamente coquetos- sonreían y se creían princesas. Las tres madres se miraban a sus retoños felices, imaginándose el día en que serían mayores y serían las fotos de su casamiento las que se tirarían en ese parque. De novias también hemos tenido allí. Parejas heterosexuales que acaban de casarse o se casarán y se tiran aquellas fotos hieráticas que colgarán en el salón de su casa. Aquellas fotos artificiales cuyas posturas han sido decretadas por fotógrafoas que reproducen las mismas veleidades supuestamente de enamorados y enamoradas en todos los trabajos de casamientos. Aquellas fotos que encontrarás colgadas e iguales si cambias las caras en todos estos hogares "familia Nestlé". Pues sí, las niñas, inocentes, allí, empiezan a creer en los principes azules. Se hacen mujeres vestidas de novias, las mismas novias y princesas que ven en esas películas de disney donde la madre está muerta y la madastra es una hija de puta y ella, la princesa, encuentra al hombre ideal en un mundo ideal. Allí las niñas entran, con la comunión, a formar parte de esta secta católica y machista donde su lugar es el hogar y su función viene determinada por ese útero aún inactivo. Allí aprenden qué tienen que esperar de la vida y quiénes son. No habrá suficiente príncipe para tanta princesa pero lucharán por conseguirlo, se pondran más guapas y dejarán más largo su pelo. El amor guiará sus almas y serán abnegadas en el altar de la falsa romanticidad. Devotas no creen en cupido sino en la monarquia y Dios. Aunque no lo saben, y como pequeñas novias empiezan tan temprano a aprender qué deben y qué no deben hacer y ser. Cómo deben comportarse, qué se valora de ellas y qué deben esperar. Desde dentro del palacio las miraba entristecida y me preguntaba si sabían que lo único que podrían hacer ellas en un palacio sería, como yo, trabajar. Que no existen castillos ni príncipes ni caballeros, que no necesitan de nadie y que su objetivo no debe ser enamorarse, casarse y reproducirse. Que en lugar de pretender ser princesas deben querer ser científicas y entender porqué la flor roja al lado de la cual se tiran fotografías no es amarilla como todas las que le rodean. Porqué al fin y al cabo es absurdo: de princesas sólo hay una y ya sobra y ya se pide su recensión de contrato inmediato junto con toda su trepa monárquica, falsa, tonta, campechana y medio retrasada mental después de tanta poca combinación del acervo genético en tantos años. Y en cambio nunca habrá suficientes científicoas para contestar las miliones de preguntas que alguna gente nos hacemos. La curiosidad humana no tiene límites.

El tema de las ladronas se me ocurrió el otro día, después de leer un blog y una conversación con un amigo. En el blog la mujer comentaba que ella era acusada por sus amistades de romper matrimonios porqué se veía y mantenía relaciones sexuales con un varón casado que tenía con su esposa una niña pequeña de dos años. Ella admitía haberse sentido mal en un principio y haber creído conveniente romper cualquier tipo de relación con el tipo en cuestión, pero que después, y pensando las cosas con lógica, se había dado cuenta de que ella no estaba casada, que ella no estaba destrozando nada y que ella no tenía por qué sentirse culpable: era el varón en cuestión que era una persona desdeñable si habiendo prometido fidelidad le hacía eso a la persona que supuestamente amaba. Ella no tenía relación alguna con la mujer del tipo y no debía nada a nadie. Ella era libre de hacer lo que quisiera. Lo leí, pensé que tenía razón y lo aparqué dándole vueltas a momentos, hasta que hace poco un amigo me dijo que al final tendría sentido que se me acusara a mí de ladrona de novios si continuaba con esta actitud, aunque francamente ni clara tengo la actitud que supuestamente puede ser considerada nociva ni he robado nada a nadie. Pero me hizo pensar: yo era una potencial ladrona. Quiero decir yo podía robar a una persona. Como si la persona no quisiera irse conmigo en el caso en que conmigo se fuera. La culpa y la agencia del tipo en cuestión es nula. Él es una víctima, un objeto que yo, con mis armas de mujer arpía robaba. Casi de noche, entrando sigilosa, lo cogía con mis urpas y mis uñas afiladas y me lo llevaba. No es él que teniendo novia la deja vilmente o le mete los cuernos para irse con otra mujer, no. Es que la mujer ROBA el novio de la otra. No tengo muy claro si los varones roban las novias de sus amigos o son ellas unas zorras o putas que meten los cuernos a su novio o lo dejan por otro, o si suele ser un poco de las dos cosas. Lo que está claro es que parece ser que como mujeres libres si nos vamos con un varón comprometido somos nosotras las rompe matrimonios o las roba novios, siendo, como todo el mundo sabe, el pobre varón una víctima inocente preso de la sexualidad desenfrenada y putanesca de las pérfidas e hipersexualizadas e incontroladas solteras que diablesas vamos robando, tentando y haciendo caer en la perdición a pobres varones. Cuidado castas esposas, fideles novias; cuidado incautos esposos, inocentes novios. Podemos ser cualquiera que no tenga un protector/controlador masculino al lado. Como las brujas. ¿Empezarán nuevamente las hogueras?

lunes, 23 de abril de 2012

El sexismo de Sant Jordi

Ayer, mientras trabajaba, me exclamé feliz porqué hoy era Sant Jordi. La mujer de seguridad, que me conoce un poco después de pasar tantas horas a su lado -acabamos compartiendo más parte de nuestro tiempo con aquellas gentes con quienes trabajamos que con nuestras amistades y familias, es bien curioso y muy necesario tener buena relación.- me dijo que se sorprendía de verme feliz, ya que Sant Jordi era una fiesta bastante machista al ser costumbre que ellas reciban una rosa -bien mirado un cadáver que inexorablemente, desde que llega a las manos de una, continúa el proceso de degradación- y ellos un libro -cultura (o no) perenne-. La verdad es que la tradición es ciertamente como gran parte de nuestras tradiciones: apoya al poder establecido y al sexismo. De pequeña no hubiera prestado atención al hecho si mi madre no me lo hubiera repetido tantas veces bien indignada. A saber, no importa que el dragón mate o se coma las mujeres del pueblo hasta que no es la hija del rey quien tiene que ser la merienda del amable animal. Ciertamente es una educación pésima, porqué aunque nuestra Leticia pase de tener sangre roja como el dragón villano a ser de sangre azul y pura como la monarquia no es usual que ocurra dicho proceso y si has nacido roja roja te quedas (y comida eres). Como los y las judías. De todas maneras hay que reconocer que el cuento o la leyenda es más democrática que nuestra sociedad actual, porqué si bien es cierto que el rey hace discursos de Navidad en los que asegura que la justícia es la misma para todo el mundo acaba siendo una de las peores y más evidentes mentiras de hoy en día. Que le pregunten a Urdangarín. Y digo a Urdangarín porqué Cristina no sabe absolutamente nada, la muy inocente. Pobre. En fin, que a la princesa se la salva (aunque como todas las otras podía ser comida y lo iba a ser porqué le había tocado) y se casa con nuestro maravilloso caballero.

Sin embargo yo nunca he vivido la fiesta como tal. En mi casa mi padre nos regalaba una rosa a todas y mi madre un libro a mi hermana y a mí. ¡Era un día tan feliz para una menda! Todo el año, por reyes, por navidades, por mi aniversario, cuando me preguntaban qué quería contestaba que libros, pero nadie se lo tomaba en serio y me regalaban cualquier otra cosa, que ya me gustaba ya, pero que no eran libros. En cambio por Sant Jordi no había más. Una rosa -que por aquél entonces ni me gustaba ni me dejaba de gustar- y, almenos, un libro (siempre acababan cayendo dos). Maravilloso.

Cuando se lo conté a la guarda de seguridad me dijo que lo que yo celebraba no era Sant Jordi ni era nada, ya que la tradición es la tradición y lo que yo hacia no cumplía los preceptos básicos. Y yo le dije que las tradiciones deben poderse adaptar a los tiempos que viven y que sólo así podrán sobrevivir. No celebraría Sant Jordi si estuviera condenada a ver con ojos envidiosos como los machos reciben su libro y yo, en cambio, debo contentarme con una preciosa rosa roja como la sangre hirviendo dentro de mis venas y arterias. Actualmente continúa siendo el día de las rosas y de los libros, de los libros y de las rosas. Y si no fuera porqué el capitalismo ha sacado una tajada impresionante de todo lo bonito de esta fiesta y de la masificación que en Barcelona se vive un día como hoy sería, sin duda alguna, uno de los días de iure más felices del año. Creo que más que visitas de papas machistas y católicos y congresos una buena imagen y publicidad de Barcelona (y Catalunya) respecto al extranjero es la gente y las calles en un día como hoy.

Para acabar sólo un recuerdo para las personas que no estando en Catalunya sienten y querrían celebrar el Sant Jordi. Desde aquí las tenemos en cuenta y compartimos en el alma que no puedan estar con nosotras y nosotros.

Molt bona diada de Sant Jordi a totes les persones!!

martes, 17 de abril de 2012

El obispo que sabía el qué, el para qué y el cómo.

A punto estuve ayer de transgredir por primera vez la tónica de mi blog, en la que sólo una entrada por día los días que entro algo es lo usual. Pero al leer la notícia no pude contenerme. Estuve a punto de bailar de alegría. Finalmente supe gestionar mis impulsos aunque sea una mujer y primen en mí las emociones y dejé para hoy la entrada.
La polémica que ocasionó la retransmisión en directo de la misa del viernes santo por las declaraciones homofóbicas del obispo (debería crear polémica la propia retransmisión en una televisión pública de una ceremonia católica, pero en fin, supongo que los seres humanos somos animales de costumbres) ha sido denunciada por la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales. En el sermón, el obispo asociaba dicha opción sexual a la prostitución, la corrupción y el abuso entre otras cosas (casualmente los mismos pecados que yo asocio al prelado). Pero como siempre, como cuando Gallardón justificó su violencia estructural contra las mujeres, la explicación posterior es aún mejor y tiene muchísima más chicha, llegando al punto de ser súmamente divertida.

El obispo dice no querer ofender a nadie pero tampoco renunciar a soltar las verdades, que por algo es católico. En el intento de parecer un Galileo Galilei delante de la Santa Iglesia Madre pero con más cojones que éste al no renunciar a decir las verdades ha optado por especificar a quién se refería, que ahora resulta que no eran las personas homosexuales sino aquellas ideologías que pretenden deconstruir el género y difuminar las barreras entre varones y mujeres considerando que es la cultura quien nos separa y no la naturaleza. Según el obispo, dichas ideologías desconocen la naturaleza humana y orientan negativamente a las personas en la sexualidad, sin saber el verdadero sentido y significado de la misma y creando así confusión en el corazón humano. Me encanta, en serio, me encanta. Si yo no supiera cómo cocinarme un entrecot de ternera pediría mi opinión a la persona que ha decidido ser vegana y no a la que es cocinera profesional. Indudablemente conseguiría una receta fantástica.Yo estoy segura que él, que cree que los seres humanos provenimos de Adán y Eva y por ello del incesto total y absoluto, que piensa que su salvador vino al mundo gracias a que una paloma se apareció a una virgen inocente y fecunda y que forma parte de una rama religiosa que niega la sexualidad a aquellas personas que pretendan entrar a formar parte de ella (evidentemente de iure) sabe, efectivamente y muy claramente, qué es y para qué es y cómo debe ser la sexualidad humana. Los casos de pederastia dentro de su grupo profesional son una simple anécdota, que todo el mundo sabe que hoy en día niños y niñas van provocando.

No quiero caer en una falacia a la que se recurre habitualmente en muchos ámbitos, pero es cierto que me alegro de que mi forma de ver y entender el mundo moleste a esta gente de la rancia Iglesia católica. Lo primero que pensé cuando leí la noticia fue que me encontraba en el buen camino, que si pensaba lo contrario que esta institución retrógrada, facha, dogmática, doctrimal, rancia, carca, reaccionaria y totalmente caduca es que pensaba bien. Pero es verdad que los preceptos propiamente cristianos, de Cristo, sobre amar el/la prójima, el/la débil, etc. me parecen humanamente buenos, o que hay algunas instituciones que han hecho un buen trabajo para con cierta gente desvalida a lo largo de la historia. Así, e intentando, igual que nuestro obispo, no mentir y decir las verdades, no pretenderé que todo lo católico es reprobable, aunque poco le falta.

Más allá de las declaraciones del obispo, lo que nos debemos plantear seriamente es la retransmisión de misas católicas por televisión pública. Chomsky tiene razón cuando dice que estar de acuerdo con la libertad de expresión es estar de acuerdo con que la gente exprese puntos de vista distintos al tuyo o con los que tú no converges y en eso le doy toda la razón. Si en sus misas y en sus iglesias sarmonean el personal que desea ser sarmoneado y adoctrinado con dichos preceptos, adelante. Yo no puedo ni debo impedirlo. Pero lo que sí puedo y quiero reclamar es que nuestro gobierno supuestamente aconfesional no permita que se transmita y se difunda el mensaje de personas misóginas, homófobas e intolerantes con todo aquello y todos y todas aquellas que no pensamos como ellos nos dicen que debemos pensar, ya que el Estado supuestamente me debe respetar, como mujer, como atea y como ser libre sexualmente e identitariamente.


A veces, mi propia ingenuidad también me hace gracia a mí. ¿Le pido respeto al gobierno?

http://www.elmundo.es/elmundo/2012/04/16/madrid/1334586744.html

lunes, 16 de abril de 2012

Heroínas de útero y pechos

Este post se me ocurrió después de ir a ver Incendis en el teatro Romea. Incendis es una obra cumbre del teatro catalán actual, almenos según la crítica y una gran cantidad de personas que la han ido a ver. En mi humilde opinión es un sinfín de despropósitos y sinrazones gratuitas que te hacen perder tres horas de tu vida y una buena cantidad de euros de tu bolsillo (me parece curiosa la publicidad que se hace de las obras de teatro a través de frases y opiniones favorables ya sea de particulares o periódicos o páginas web o personajes mediocramente famosos. Me parece curiosa porqué me recuerda la frase de Oscar Wilde, que dice que "que un hombre muera por una causa no dice nada de la causa misma", y es cierto, porqué han muerto personas por todas las causas habidas y por haber y entonces la credibilidad o importancia de dicha acción es inexistente. Es cierto que en un caso se considera terrorismo y en el otro heroïcidad, pero es indiferente porqué el hecho es el mismo. Si todas las obras tienen críticas positivas...¿es que todas las obras son buenas?).

El post se me ocurrió allí porqué los personajes femeninos siguen un patrón común. La historia de una madre que busca desesperadamente a su hijo, que está dispuesta a arriesgar la vida, a llegar dónde haga falta, a sacrificar lo que convenga. La historia de una hija que decide dejarlo todo para conocer y desvelar la incógnita que su madre, al morir, les encargó. La muerte de una abuela que aconseja a la nieta perdida con su sabiduría femenina... el movimiento, la acción, las voluntades y los objetivos y metas de las mujeres de la obra siempre se basan en la familia. El hijo perdido justifica la locura y la marcha de la madre. Las mujeres heroínas suelen serlo por una causa familiar. Ellas no van, como los varones, a salvar el mundo. Ellas no pueden desvincularse de sus emociones, de su entorno íntimo, de su círculo. Ellas luchan a lo grande para salvar lo pequeño. El amor nos mueve a las mujeres en nuestras ficciones. Ni objetivos personales, ni simple altruismo social, ni grandes metas, ni obligación laboral/ética, ni orgullo propio, ni dignidad ideológica, ni coheréncia vital...que ellas bajen la cabeza para que sus hijos e hijas puedan vivir es concebido como una heroïcidad. El sacrificio, la abnegación y el olvido de su propia vida por la vida de sus familiares y gentes próximas es el gran objetivo final de cualquier mujer que se precie.

Cuando las mujeres aún no habían penetrado oficialmente en el ámbito político, uno de los argumentos que se esgrimía para defender que no lo hicieran era que ellas no estaban capacitadas naturalmente por preocuparse de nada más allá que de su entorno amoroso íntimo familiar. Que no serían capaces de tener una ética y una opinión general que no fuera propícia a sus intereses. Que al no ser la razón su motor principal sino la emotividad y el amor no sería posible que procuraran y pensaran sobre el bien común y la sociedad general. Y así nos dibujan a las mujeres en nuestro entorno ficticio. Héroes de útero y pechos. Héroes sin lógica ni ideales. Héroes que no luchan por un mundo mejor, sino por un mundo mejor para sus hijos e hijas.

Incendis pretendía crear una tragédia contemporánea. Una tragedia que en los hitos clásicos compitiera desde la actualidad, desde un lenguaje de hoy. Y las mujeres de hoy, como las mujeres de Gallardón o las mujeres del Nuevo testamento, somos madres, somos hijas, hermanas y esposas. Y como madres, hijas, hermanas o esposas se nos concede la legitimidad de luchar o matar y es la única manera de conseguir la gloria y el reconocimiento. Hacerlo por propio deseo, por propia voluntad, siendo nosotras y nuestra vida y nuestros deseos el motor, la gasolina y el fin de todo es masculinizarnos, es egoïsmo, es vilipendiable, absurdo y antinatural. Aún no hemos conseguido ser seres humanos y aún no hemos conseguido conceber la mujer por si misma y por si sola. Esclavas de la especie, decía Simone de Beauvoir. Y tenía razón.

"A los hombres se les enseña a pedir perdón por sus fallos; a las mujeres, por sus éxitos.
Lois Wyse

viernes, 13 de abril de 2012

Las mujeres alemanas que antes conducían tramvias.

El único país europeo que actualmente tiene como presidente a una mujer (después de que Tarja Halonen perdiera las elecciones este mismo 2012 contra Sauli Niinistö en Finlandia y que Mary Patricia McAleese fuera derrocada por Michael Daniel Higgins en Irlanda ) y el supuestamente motor de Europa, con esta Merkel imponente y chulesca que manda qué se debe o no hacer y cómo de bien o no van económicamente los países tiene, dentro de sus fronteras, la brecha salarial entre mujeres y varones más elevada de toda Europa, con la participación en los lugares de poder menor feminizada de todo este apéndice asiático que denominamos continente. Los motivos son de diversa índole: 

-Se parte de una sociedad muy tradicional, con un modelo familiar clásico y aburrido en el que no está permitido que parejas de un mismo sexo se casen -pueden realizar uniones de caracter civil que dan algun tipo de derecho pero no todos los que se ofrecen a aquellos seres de sexo diferente que se unen en matrimonio-.
 -Se considera que un único sueldo bueno (proporcionado por el hombre) acompañado de un pequeño sobresueldo (proporcionado por un minijob o un trabajo a tiempo parcial que realiza la mujer) es lo necesario e idoneo para vivir. Además, des del estado se dan ayudas de cien o ciento cincuenta euros a las personas que se queden en casa cuidando de los críos cuando éstos tienen entre 0 y 2 años (debido al confuso uso que se hace de la terminología, hablando a momentos de madres y a momento de padres -padres como madre y padre o como sólo padres- no he acabado de entender bien si se da la ayuda a varones y mujeres, si se quiere mejorar en el ámbito paterno como varonil o paterno como genérico o qué pasa. Realmente me dirán que no pero crea confusión. Adjuntaré el enlace, podrán comprobarlo, y si lo entienden me lo aclaran) 
- Y por último, y como más importante, lo que produce dicha diferencia salarial y los divergentes poderes económicos de las personas según sean varones o mujeres es el peso de la reproducción, que cargan enteramente ellas. Socialmente aquellas mujeres que no cuidan de sus críos cuando son pequeños son condenadas y de propia voluntad muchas de ellas prefieren trabajos de media jornada o mini jobs para así poder cuidar de los y las niñas. Ha pasado mucho tiempo desde que Mill nos dejó su trabajo sobre la igualdad entre varones y mujeres y si bien personalmente al leerlo pienso que sus reinvicaciones quedan cortas, al tantear la realidad me doy cuenta que no hemos llegado ni a cumplir y asumir la mitad de ellas. Mill decía que una de los trabajos menos gratificantes socialmente era el cuidado del hogar y de los críos, porqué no proporcionaba reconocimiento social ni independencia económica. Era un trabajo sucio y desagradecido pero totalmente indispensable y muy importante para la sociedad. Por ello, según él, se educa a la mitad de la población para que entienda que ese es su lugar natural, esa es su tarea y su objetivo vital. Con argumentos naturalistas (que convencen y acaban creyéndose las propias personas/mujeres que los sufren) se las acaba obligando a convertirse en sacrificadas y abnegadas que deben olvidarse de si mismas para encomendarse a su tarea e inclinación natural asumiendo su propia cruz y su función en el mundo. Todos los tópicos y estereotipos femeninos dirigen a las mujeres hacia las garras de la maternidad, una maternidad que las mata como personas para realzarlas como mujeres, este tipo de mujeres de las que Gallardón decía de verdad. Y así se acaban sus sueños propios, sus caminos propios, sus propias metas y sus triunfos e ilusiones. 
No deben confundirse. No digo que la maternidad desencadene esto o sea nociva y dañina. Digo que cargarse (las mujeres) todo el peso de la reproducción es injusto para varones y mujeres. A ellos porqué les excluye y separa de sus hijos e hijas obligatoriamente y a ellas porqué les impide evolucionar profesional y académicamente. 


En fin, ya saben. El país que económicamente va mejor de nuestra querida Europa y al que emigran muchas personas para encontrar el trabajo que sus mujeres dejan desocupados al encargarse de cuidar a sus niños y niñas paga menos a las féminas que a los machos, tanto porqué sus trabajos son diferentes como porqué sus sexos también lo son (mismo trabajo, mismos estudios, menos dinero). Eso sí, Merkel va a decirnos cómo hacer las cosas. ¿Saben qué? Quizás no me interesa. 

Sobre la brecha salarial:

http://noticias.lainformacion.com/economia-negocios-y-finanzas/economia-general/alemania-paraiso-del-empleo-las-mujeres-ganan-cinco-veces-menos-que-los-hombres_LZo06aYwfM2lFnmdiQaTr2/

Sobre el conflicto por las nuevas ayudas -cuyo lenguaje es más que confuso-: 

http://noticias.lainformacion.com/mundo/deberian-cobrar-los-padres-que-se-quedan-en-casa-para-cuidar-de-sus-hijos_vauRyRbZcP0zeZDePT6Ts/

 

martes, 10 de abril de 2012

El cuerpo de Simone de Beauvoir o...Simone de Beauvoir al desnudo.


En el centenario del nacimiento de Simone de Beauvoir, la revista francesa del Observateur ha publicado, en portada, una foto de la mujer desnuda delante de un espejo peinándose. Fue tomada por su amante norte americano de Estados unidos Nelson Algren. Muchas asociaciones feministas y demás han atacado esta objetivización de la filósofa, que en lugar de ser presentada como una intelectual -al igual que las miliones de fotos de rostros de varones cuyo centenario se completa ese año- es presentada como cuerpo, como sensualidad. La revista se ha excusado argumentando que a la mujer no le importaba esa instantánea, que de hecho era consciente y voluntaria, y que demuestra lo que sería la provocación y la transgresión que supuso para la sociedad de la época una filosofía corporal y sexual como la suya.

Tanto en el hecho de decidirse por dicha fotografía como en las quejas que ésta ocasiona se confunden e interrelacionan multitud de conceptos. El primero es que por algun tipo de razón debemos separar lo que es ideas y cuerpo o vida y sexualidad, como si las personas pensáramos a momentos y folláramos a otros, como si de dos vidas distintas se tratara. Yo pienso algo y ese algo no tendrá relación alguna con mis experiencias sexuales y como cuerpo. El hecho, por ejemplo, de que el físico de Virginia Woolf con su nariz fuera de alguna manera condenado o señalado socialmente no debería tenerse en cuenta a la hora de entender por qué piensa una como piensa. O que Oscar Wilde fuera homosexual no debe tenerse en cuenta a la hora de valorar su trayectoria, su sátira y su ironía. Porqué ser homosexual no condiciona para nada las opiniones de uno y una, y por respeto a la intelectualidad del o la autora debemos olvidar la sexualidad de las personas porqué les deslegitima. Eso que se lo digan a Foucoult, que ocultó su verdadero rostro durante tantísimo tiempo. Es decir, las acusaciones de feministas al decir que se vilipendia la intelectualidad de Beauvoir porqué se la presenta como sujeto (ellas dicen que objeto. Pero objeto es aquello que sólo es mirado y no mira. Aquella que es considerada sexy pero no siente deseos sexuales. Y en la fotografía adjuntada se ve claramente que la mujer no se siente ni es un objeto)  sexual, como cuerpo, y no como intelectual parecen presuponer que la sexualidad de la autora y la extraña y libertaria relación que tuvo con Sartre y con Algren a sus 44 años, o las diversas alumnas con quienes "obligatoriamente" - cuando escribía a Sartre contándole que había quedado o iba a quedar con alguna de sus alumnas para tener un encuentro, entre otras cosas, sexual, lo pintaba como si alguien la obligara a quedar con ellas, como si en realidad ella no quisiera. Pero repetía- se veía no influyeran o no fueran frutos de su lógica, de su ideología y de su pensamiento. Pienso que es una equivocación el creer que las dimensiones ideológicas no tienen nada que ver con el cuerpo y la sexualidad, igual que también sería absurdo creer que el hecho de nacer marqués como Sade o huérfano como Rouseau no afecta a sus vidas y a su manera de entender el mundo. Ser monja o ser puta condiciona la visión de la vida que vas a tener, igual que muestra qué manera tenías d eentender el mundo antes de convertirte en monja o en prostituta. La intelectualidad no es una idea pura que pasa por encima de la propia experiencia vital, el cuerpo y la sexualidad. En general repudio profundamente por misógina y jerarquizadora la teoría confucionista, pero en este sentido me parece aprovechable ya que el hombre consideraba que el conocimiento no era algo solamente teórico sino que también era vital. que aquello que uno o una aprendía se aplicara, y que de aquello que una o uno aplicaba se aprendiera. Asimismo creía que el conocimiento se adquiría siempre, a lo largo de toda la vida. Así, pienso yo, mostrar el cuerpo de Simone de Beauvoir en una escena erótica y sensual realmente no la deslegitima como filósofa e intelectual sino que de alguna manera puede contribuir a mostrarla en su totalidad. 

Otro concepto que se maneja evidentemente en la revista y la publicación de la fotografía es cómo vende el sexo y cómo vende la vida sexual y emocional de las personas. En el interior de la revista no se habla de la Beauvoir reinvicativa y feminista sino sobre su concepción de pareja, su relación abierta con Sartre y su bisexualidad extraña. Porqué si bien se conoce como aquella que abrió una rama del feminismo francés totalmente imprescindible e increible, con su magistral libro del Segundo Sexo, interesa más, comercialmente, su vida sexual. ¿Quién era, más allá de todas las letras  impresas, ésta mujer? Pero también de Rimbaud interesan sus amoríos con Varlaine, y si uno le disparó y el otro le perdonó. Y de Oscar Wilde, y de Sade, y de todo el mundo. La vida sexual de las personas interesa. Cierto es que no la priman quizás en sus respectivos centenarios. O no siempre. La verdad es que creo que aquellas personas que tuvieron la tipica monogámica hetero centrado falocéntrica relación hipócrita no interesa a nadie. Pero la gente extraña, las mujeres que escaparon con sus amantes, las que se prostituyeron por gusto, las que se vendieron, los gais, las relaciones tormentosas...allí donde haya chicha en materia sexual...ahí que se va a promocionar el personaje. 

Personalmente pienso que la intelectualidad de Simone de Beauvoir y su aportación al feminismo es indudable. Yo ya he leído su segundo sexo y yo, que no admiro casi a nadie, ya la he puesto en un pequeño pedestal que miro en momentos de crisis. Pero no sólo la admiro por aquello que escribió. La admiro por quien fue. Porqué amo y se enamoró, y experimentó y fue libre de corsés y de tópicos y represiones sexuales. La admiro porqué fue diferente, porqué fue única e interesante. Y no sólo en sus textos, claro está. Sus textos vienen de ella igual que de ella vienen sus decisiones sexuales y corporales y vitales. 

La imagen que presenta la revista y que no conocía me parece maravillosa. Bonita. Sensual. Íntima, provocadora e inocente. Es una imagen. Es ella y es un momento. Es su totalidad y es parcial. Simone de Beauvoir no necesita que reproduzcan su rostro ni repitan sus ideas. Ella ya tiene y ya se ha hecho un nombre.